top of page
Buscar

SUMANDO VIDA

Febrero siempre ha sido un mes especial para mí.

No solo porque comienza con mi cumpleaños - el día 1-, sino porque marca un punto de inflexión más real que simbólico.

Este año, además, me he sorprendido repitiendo una idea que me acompaña desde hace tiempo: más que cumplir años, siento que voy sumando vida. Experiencias, etapas, aprendizajes...y también proyectos.


Después del inicio de enero, que suele estar lleno de intención y expectativas, febrero me sitúa en otro lugar. Es cuando el año deja de ser una lista de propósitos y empieza a convertirse en decisiones, en trabajo diario y en acciones concretas. Es un mes más honesto, ya no se trata de pensar qué quiero hacer, sino de empezar a hacerlo, de poner a prueba las ideas y ver cuáles tienen recorrido y cuáles necesitan transformarse.

Ahora mismo me encuentro en un momento especialmente activo en relación con mi pintura. No hablo solo de nuevas obras, sino de una revisión más profunda, de hacia dónde quiero llevarlo, qué quiero explorar y cómo quiero que evolucione. Hay ganas de experimentar, de probar caminos distintos y, al mismo tiempo, de cuidar la coherencia con todo lo que he construido hasta ahora.


Entre esas ideas que empiezan a tomar forma está la de trabajar en formatos pequeños, algo que hasta ahora no había explorado. Me interesa ver qué ocurre cuando la pintura se concentra, cuando el gesto se adapta a otro ritmo y a otra escala. También estoy valorando la posibilidad de ofrecer láminas, ampliando así los formatos disponibles y permitiendo que la obra pueda llegar a diferentes niveles adquisitivos, algo que considero importante.


Febrero tiene algo de laboratorio, de espacio para ajustar, para equivocarse, para observar sin prisas. Me permite trabajar con más claridad, sin la presión del "principio de año", pero con la energía suficiente para avanzar. Es un mes que invita a comprometerse con el proceso, no con el resultado inmediato.


Además, ya empiezo a imaginar nuevas series a más largo plazo, planteamientos distintos que convivan con los anteriores, del mismo modo que en su momento surgió Retrovibes. Este nuevo ciclo personal coincide con ese impulso creativo. Cumplir años no lo vivo como un cierre, sino como una forma de sumar, sumar vida, sumar proyectos y sumar creatividad. En el estudio, eso se traduce en nuevas ideas y muchas ganas de ver hasta dónde pueden llegar.


Febrero acaba de empezar, y con él, una etapa que siento productiva, activa y muy viva. Estoy deseando compartir lo que vaya tomando forma. ¡Allá vamos!

¡Happy Birthday and Happy Life to me!

 
 
 

Comentarios


bottom of page